martes, 27 de julio de 2010

PREGUNTAS GENERADORAS

PREGUNTAS GENERADORAS

1. ¿Qué se entiende por educación literaria?

Hasta el siglo XIX, el término “literatura” significaba “cualquier obra escrita”. Aunque ya en 1759 Lessing lo utilizaba en un sentido moderno, fue Mme. Stäel quien, en 1880, atribuye a dicho término la actual acepción. No obstante, el interés por una definición científica tiene su origen en los análisis modernos que se proponen trazar los límites que separan la literatura de otros lenguajes y de otras manifestaciones culturales. A pesar del aludido carácter moderno de la palabra “literatura”, hemos de referirnos a algunas descripciones de lo literario y de la misma literatura para concluir que es «un lenguaje artístico elaborado con los procedimientos de una lengua». Esta descripción elemental integra tres conceptos claves (“arte”, “lengua” y “lenguaje”) que, interpretados y valorados de formas diferentes en las distintas épocas, definen la literatura en su conjunto, identifican cada obra literaria y pueden servir para orientar las distintas actividades críticas, es decir, definir, clasificar, interpretar y valorar.

Desde siempre han sido considerados los textos literarios como creaciones artísticas y, consiguientemente, su valoración ha seguido, también desde siempre, un criterio estético. Ya es antigua la distinción entre Gramática y Poética, distinción según la cual, se consideraba que el cometido de la primera disciplina era abordar el estudio de la lengua desde una perspectiva formal, mientras que la Poética se ocupaba del uso de la lengua con fines estéticos. Así, el historiador y el crítico han de poseer una amplia formación estética o, al menos, conocer el significado preciso que en cada época poseen los términos artísticos fundamentales y cómo se entiende la belleza.

2. ¿Qué es un grupo cultural?

Son aquellos grupos que comparten entre si algunas normas culturales diferentes a las aceptadas por el resto de la comunidad. Esta cultura se halla determinada en la mayoría de los casos, por la ubicación geográfica del grupo social que lo desarrolla. En las sociedades estos grupos juegan un papel muy importante, por cuanto en ellos nacen las peculiaridades culturales de los pueblos.

3. ¿Cómo identificar el presente y el pasado de educación literaria en grupos culturales?

La educación literaria en los grupos culturales se ha unido aplicando desde diferentes etapas.

Desde finales de la edad media hasta el siglo XIX la educación literaria de las minorías se orientaron en la adquisición de las habilidades de elocución que Iban a permitir desenvolverse de una forma correcta, eficaz y apropiada en las actividades comunicativas habituales de la vida social.
La literatura aparece entonces como el modelo canónico de discurso oral o escrito y su dominio será fundamental de los modos simbólicos desde diferentes grupos sociales. Es así que la retórica, en su calidad de arte de discurso educaba en el uso adecuado del texto en el uso adecuado del texto, mientras que la lectura suministraba a los referentes culturales y los modelos expresivos del buen decir y del buen escribir.

El conocimiento de la historia ah sido el objetivo primordial de la enseñanza de la literatura desde el siglo XIX hasta hoy. El romanticismo y el positivismo contribuyen a concebir que la literatura sea transparente de la vida cotidiana de los pueblos y de las ideologías emergentes de las nuevas nacionalidades.

A partir de la década de los sesenta, se pretende orientar la educación literaria a la adquisición de hábitos lectores y a la formación de competitividad entre los implicados en este aspecto. El formalismo y el estructuralismo literario aparecen entonces como las teorías subyacentes a un nuevo modelo didáctico de análisis científico de los textos, viene siendo una herramienta de uso habitual, donde aparece la función poética del lenguaje (jakobson 1963).
En los años ochenta el texto literario como un tipo de uso comunicativo mediante el cual las personas intenta dar sentido a la propia experiencia, indagar sobre su identidad individual y colectiva y utilizar el lenguaje de una manera creativa de ahí da necesidad de utilizar otros criterios en la selección de las obras de literatura (pennae1992) y en el disfrute del texto literario durante la infancia y la adolescencia como una estrategia de acercamiento mas complejo y reflexivo.

4. ¿Cómo desarrollar educación literaria en el aula?

La educación literaria en el aula debe contribuir a la adquisición de los conocimientos, de las habilidades (interpretativas y creativas) y de las actitudes ante el texto que fortalezcan la competencia literaria de los estudiantes.
Es importante tener en cuenta utilizar textos cuya lectura formal o semántica facilite la comprensión de su significado pero que a las ves inviten a una lectura ajena a los modos habituales de enfrentarse a los textos usuales de la vida personal y académica del estudiante.
No tiene sentido, evocas formas lingüísticas al estudiante cuando este no asimila la experiencia estética de carácter personal, donde se fortalezcan la diversidad de gustos, expectativas y competencias lectoras de manera práctica y objetiva.

Es importante tener en cuenta que las actividades de aprendizaje literario contribuyan al desarrollo de las capacidades de comprensión de los textos.

Por ultimo conviene llevar al estudiante, a escribir en el aula “poesía” a partir de los modelos expresivos de la tradición literaria como un juego libre, o colectivo, teniendo como estrategia estimular su uso creativo del lenguaje. Los talleres de escritura literaria son eficientes en este proceso.


5. ¿Qué es un grupo genérico?

Conjunto de fenómenos sociales, culturales y psicológicos que asocia las diferencias de género (Carlos Lomas 2.006, 118).

Desde el punto de visto de Jhoan. Wsscott (1.996.271). El género se toma como una forma de notar las construcciones culturales, la creación total de ideas sobre roles apropiados para el hombre y la mujer.

c. Grupos Genéricos

Conjunto de fenómenos sociales, culturales, psicológicos y lingüísticos que asocian a los diferentes grupos culturales, a las diferencias de sexo (Carlos Lomas 2.006. 190).

6. ¿Cómo incide desde la educación literaria entre grupos genéricos y culturales?

La educación literaria incide en grupos genéricos y culturales como instrumento para un discurso modernizador de la experiencia social, donde es vista la cultura como un espacio para recrear los hábitos variados de comunicación y de relación de la sociedad de la que estos grupos forman parte.
Así cada individuo es altamente influenciado en su vida y en su pensamiento, por los textos literarios en que se siente representado con su sociedad, su género y su cultura, al tipo que identifica sus anteriores y hasta prevé las próximas generaciones literarias (Carlos Lomas 2.006.19).
Grupos genericos: conjunto de fenómenos sociales, culturales, psicológicos y lingüísticos que asocian los diferentes grupos culturales a las diferencias de sexo (Carlos lomas)
La didáctica de la literatura como área de reflexión se ha formado en las últimas décadas, especialmente desde finales de los años sesenta. Durante esos años empezó a hacerse evidente que el modelo de enseñanza literaria gestado en el siglo XIX resultaba inadecuado para la nueva sociedad de masas configurada en los países occidentales postindustriales. Esta constatación provocó una crisis a la que la reflexión educativa ha intentado hallar soluciones a partir de los avances producidos en las distintas disciplinas de referencia durante este período y, poco a poco, se han ido trazando nuevas coordenadas educativas.
La enseñanza de la literatura resulta muy sensible a los cambios producidos en los mecanismos de producción cultural y de cohesión social de los distintos momentos históricos. Ello se debe a que la literatura se sitúa en el campo de la representación social, refleja y configura valores e ideología, y participa en la forma de institucionalizarse la cultura a través de la construcción del imaginario colectivo. El modelo adoptado responde, así, en primer lugar, a la función que cada sociedad atribuye a la literatura. Esta función se corresponde con la determinación de unos contenidos docentes, de una selección de textos y de unas prácticas de enseñanza en el aula. A partir del análisis de estos elementos pueden esquematizarse los grandes ciclos de la evolución de la enseñanza literaria en los siguientes modelos didácticos.
El siglo XIX atribuyó una nueva función a la enseñanza literaria a partir de la confluencia del romanticismo, el positivismo y la construcción de los estados nacionales. El fin del clasicismo como eje educativo, la constitución de la literatura propia como esencia cultural de la nacionalidades y el establecimiento de un sistema educativo generalizado y obligatorio cambiaron la función de la enseñanza literaria, que se encaminó entonces a la creación de la conciencia nacional y de la adhesión emotiva de la población a la colectividad propia. En todos los países, la historiografía literaria seleccionó y sancionó los autores y las obras claves del patrimonio nacional y creó la conciencia de un pasado y un bagaje cultural que debían ser difundidos y exaltados durante la etapa escolar.
El modelo surgido de estas premisas ha sido enormemente estable. El estudio escolar de una manual de historia con fragmentos antológicos y ejercicios explicativos ha constituido la práctica de la enseñanza de la literatura, entendida como acceso a la cultura, al menos hasta la década de los sesenta. Además de su estabilidad en el tiempo, el modelo ha sido, también esencialmente el mismo desde la escuela primaria hasta la universidad, entendiendo bien que los alumnos de todas las edades (es decir, que todos los ciudadanos) formaban una misma comunidad de lectores en potencia (a través de la “noticia” de los autores y de su reverencia anticipada) o en acto. Asimismo, la idea de un camino único de progreso venía reforzada, a través de todas las etapas educativas, por la concepción de la lengua literaria como lengua modelo, como cúspide de todas las posibilidades expresivas.
Durante los años 60, la escuela, como institución social, tuvo que afrontar el fracaso de su modelo de cultural y lingüística. Los factores que determinaron el fin del modelo anterior se hallan estrechamente vinculados entre sí, pero podemos distinguir, entre otros, los siguientes motivos:
• La nueva organización de las sociedades postindustriales, con una fuerte explosión demográfica y una progresiva necesidad de ampliar el período de escolarización de todos los ciudadanos. La extensión de la etapa secundaria mostró la dificultad de mantener un modelo de enseñanza concebido para los sectores minoritarios de la población.
• La necesidad de adoptar una visión funcional de la lectura y, por lo tanto, el fin de la enseñanza literaria como eje de configuración de los aprendizajes. El desarrollo de una sociedad altamente alfabetizada y con presencia de medios audiovisuales modificó radicalmente, tanto los usos lectores, como los mecanismos de creación del imaginario colectivo. La multiplicación de las obras literarias en la nueva sociedad de consumo.

NUCLEO PROBLEMICO Nº 4
• ¿Cómo opera la discriminación lingüística en las mujeres, en cuanto a la enseñanza y aprendizaje y el modo de usar el lenguaje?.
Uno de los aspectos en los que se refleja no sólo la diferencia sexual entre mujeres y hombres sino la desigualdad cultural entre unas y otras es el lenguaje. Somos lo que decimos y hacemos al decir. Y somos lo que nos dicen y nos hacen al decirnos cosas. Por ello, como señala Deborah Tanen “las palabras importan. Aunque creamos que estamos utilizando el lenguaje, es el lenguaje quien nos utiliza. De forma invisible moldea nuestra forma de pensar sobre las demás personas, sus acciones y el mundo en general”. Por ello, el uso del lenguaje -lo que se dice y se hace al decir y al nombrar el mundo con palabras- es un acto nada inocente ya que el modo en que utilizamos el lenguaje no sólo afecta al intercambio comunicativo entre las personas sino también al modo en que designamos la realidad y en consecuencia a la manera en que accedemos al conocimiento del mundo en que vivimos.
Los estudios sobre el sexismo en la lengua se han ocupado de investigar cómo trata el lenguaje a las mujeres y a los hombres con el fin de dilucidar si existe o no sexismo en la lengua y en los usos lingüísticos de las personas y, si en efecto es así, de qué manera contribuye tanto a la dominación masculina como a la ocultación y al menosprecio de las mujeres en los escenarios de las palabras. El ámbito de estudio ha sido en unas ocasiones la gramática de la lengua; en otras, el léxico y el diferente significado de las palabras y de los enunciados según aludan a unos o a otras. Una última línea de investigación es la que desde el ámbito de la sociolingüística, el análisis del discurso y la pragmática se ocupa de los intercambios lingüísticos entre hombres y mujeres y del análisis de las estrategias comunicativas utilizadas por unos y otras.
• El término GENERO es polisémico: ¿Bajo qué enfoque y proyección debe manejarse?.
Con respecto a las diferencias de géneros, los dos ámbitos de trabajo establecidos por la sociolingüística coinciden plenamente con las dos líneas de acción de las lenguas. Por un lado, el estudio del sexismo pone en evidencia cómo la visión dominante de la sociedad y de las relaciones entre los géneros es, predominantemente, masculina.
La segunda línea de investigación se ha dirigido, en cambio, a tratar de elucidar si existe un sociolecto femenino (una forma de habla típicamente femenina) o, al menos, un estereotipo de habla y conversación femeninas. La existencia de diferencias lingüísticas asociadas al género implicaría tanto la existencia de diferencias sociales (especialmente, diferencias de poder) como de diferencias culturales (una visión diferente de la realidad, diferentes valores y diferentes comportamientos sociales). Esta línea de trabajo permite, además, valorar la naturaleza y la intensidad de los cambios sociales, puesto que las diferencias existentes parecen estarse atenuando. Este cambio estaría vinculado tanto con el rechazo de la mujer de los distintos estereotipos sociales y lingüísticos como lo que Fairclough denomina la "democratización" del discurso, que conlleva que las asimetrías de género en el discurso se vean cada vez más cuestionadas (Fairclough 1992, capítulo 7).
3. ¿Qué se entiende por la existencia de un sociolecto femenino?
Entre las aportaciones de la sociolingüística al estudio del habla femenina destaca la contribución de Robin Lakoff (1975 y 1982). Esta autora propone la existencia de un conjunto de rasgos lingüísticos que aparecerían con mayor frecuencia en el habla de las mujeres, especialmente en las conversaciones mixtas. Estos rasgos diferenciales se presentarían en todos los niveles lingüísticos.
Por lo que se refiere a las diferencias en la entonación y en la variedad de tonos empleados, Lakoff observa mayor variedad de patrones de entonación, así como algunos rasgos específicos, entre los que destaca el que se dote a las oraciones afirmativas de entonación de pregunta. En el nivel fonológico, se ha señalado en las mujeres un comportamiento más conservador y apegado a la norma. Ambos rasgos denotarían inseguridad y consciencia de la falta de legitimidad y de la descalificación social.
En lo relativo al vocabulario, Lakoff señala algunas particularidades en las elecciones léxicas y en la frecuencia de aparición de algunos términos (distinciones léxicas, en campos específicos como el color, por ejemplo, términos como magenta, malva, etc; profusión de adjetivos valorativos positivos como adorable, encantador, divino, etc). Lo mismo ocurriría con todos los elementos que sirven para dar énfasis, como diminutivos y superlativos.
Igualmente, de acuerdo con Lakoff, las mujeres utilizan giros y fórmulas de cortesía que sustituyen a las formas imperativas (por ejemplo: "¿no te apetecería ir al cine?" o "¿por qué no vamos al cine?" en lugar de "vamos al cine"). Emplean, además, elementos que atenúan sus afirmaciones o expresan duda (por ejemplo, modalizadores epistémicos, como "creo que es así", "quizás/ probablemente, sea así"). Por último, recurren, a menudo, a preguntas eco ("¿no te parece?", "¿verdad?", "¿no?", "¿eh?") con las que tratan de asegurarse de que cuentan con la aprobación de su interlocutor, evitando el conflicto. En el nivel discursivo, Lakoff señala que las mujeres citan, con frecuencia, las opiniones de otros individuos o grupos que corroboran y legitiman las propias afirmaciones (citas de autoridad). La presencia de estos recursos en la interacción se incrementaría en los contextos comunicativos en los que se hacen más patentes las desigualdades de poder (conversaciones mixtas y contextos particulares, como los tribunales, etc.: véase, O'Barr y Atkins, 1980).
Sin embargo, todos estos rasgos deben ser considerados como elementos lingüísticos que conformarían el estereotipo de habla femenina, antes que como marcadores de género o elementos que definen a un sociolecto femenino. Estereotipo que responde también a cómo se enseña a hablar a las mujeres, el cual negaría a la mujer la posibilidad de expresarse con fuerza y rotundidad, y favorecería una expresión ligada a la trivialidad y a la falta de criterio propio4. Las mujeres pueden adherirse en mayor o menor grado a este estereotipo y la sola presencia de alguno de estos rasgos puede servir para evocarlo.
4. ¿Qué se entiende por sexismo lingüístico y cómo opera?
Los estudios sobre el sexismo se han ocupado de cómo las lenguas "tratan" a las mujeres. Se parte de la hipótesis de que en la lengua común aparecen una serie de recursos y estrategias lingüísticas que desempeñan un papel en el mantenimiento de la dominación masculina, ocultando la participación de la mujer en la sociedad, imponiéndole una imagen estereotipada y silenciando sus puntos de vista. La cuestión es, por tanto, evaluar si existe, de hecho, sexismo en la lengua y a través de qué recursos se manifiesta.
Entre los fenómenos en los que los lingüistas han encontrado con más frecuencia manifestaciones sexistas figuran (para una exposición más detallada, véanse los artículos reunidos en Bernis et al. 1991, en particular García Meseguer, 1991):
1) el desequilibrio en las formas de tratamiento que señalan la falta de independencia que se atribuye a la mujer, así como las diferencias de status (términos que marcan el estado civil de la mujer como "señora "/"señorita" o "mi mujer"/"mi marido"; uso frecuente del nombre de pila y sus diminutivos para la mujer, frente al uso del apellido para designar al varón);
2) fenómenos que imponen a la mujer una imagen descalificadora como duales aparentes (con distinto significado en masculino y en femenino: "un profesional"/"una profesional"); asociaciones estereotipadas ("mujeres listas o histéricas" frente a "hombres inteligentes o estrenados"); vacíos léxicos para referirse a ciertas cualidades y actividades, presentándose un problema cuando el referente es una mujer ("hombre de estado"; "caballerosidad"); insultos que atribuyen el universo de lo positivo al género masculino ("ser cojonudo" frente a "ser un coñazo") y refranes sexistas (véase Calero, 1990):
3) fenómenos que ponen de manifiesto el arraigo de una visión masculina de la sociedad y de los actores sociales: vocablos androcéntricos, especialmente, el léxico de la sexualidad, que transmite y afianza una visión violenta del acto sexual, como forma de sometimiento del otro, mientras que todo lo que se refiere al gozo y al placer parece reducirse a los que experimenta el género masculino (véase García Meseguer, 1988: 182; Calero, 1991: 381); ausencia de formas, femeninas en el léxico referido a oficios y profesiones. La incorporación de la mujer a cargos públicos y la tendencia, cada vez mayor, de los hablantes a marcar el género plantean problemas de denominación para los se existen ya distintas estrategias de resolución (véase Nissen, 1991); saltos semánticos que indican que los masculinos extensivos incluyen ambos géneros no se emplean o no se interpretan, de hecho, como tales, produciéndose, en el mejor de los casos, equívocos y ambigüedades, y excluyendo a la mujer del discurso en numerosas ocasiones ("yo contrato siempre trabajadores competentes, ... con las mujeres, los criterios de selección son otros").

EL GENERO EN LA LITERATURA

LA GITANILLA
DE MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA
La gitanilla es una deliciosa novela corta de don Miguel de Cervantes, parte de su colección de “novelas ejemplares”. Este calificativo no se refiere a que las novelas den ejemplo como novelas, sino a que sus historias son ejemplos de comportamiento. Pero el tiempo se ha encargado de calificarlas también como ejemplos de estilo, de sentido y de interés.
La gitanilla trata del accidentado romance entre una gitana y un joven caballero español. A fin de poder saber si ese caballero es sincero en sus intenciones, la gitanilla le pone como condición que pase dos años viviendo entre gitanos y como si fuera un gitano, adoptando todas sus costumbres y también, cómo no, sus vicios. El caballero lo hace, y… pues el resto es la novela es una serie de sucesos con múltiples contratiempos, desengaños y sorpresas inmensas.
En esta novela don Miguel de Cervantes Saavedra muestra como la discriminación, la trampa, la subvaloración de la mujer existía dentro de las diferentes clases sociales de ese tiempo. También nos muestra como la mujer es poseedora de múltiples encantos que pueden hacer que los hombres se manejen de una manera dócil. También muestra la picardía, la travesura, las costumbres y la diferencia raciales de la época como la mujer es discriminada si pertenece a cierta raza y como las costumbres de sus culturas influyen en el desempeño de la mujer en un ámbito social. Por ejemplo la mujer gitana por ser perteneciente a esta raza es considerada una persona sin escrúpulos, falta de la verdad, ladrona y cizañera, mejor dicho una persona de muy pocas cualidades morales.
También muestra como la sociedad de la época subyuga la mujer sea su status o posición no tiene voz ni voto si no tiene el respaldo de un hombre, nos podemos enterar por medio de esta obra que desde el comienzo de la literatura la mujer es relacionada como algo infaltable en cualquier relato pero siempre sometida a los hombres y la calidad de ser humano de sentimientos y de ética se ven opacados ante la grandeza de los sentimientos de los hombres.
Desafortunadamente también hay que aceptar que Cervantes muestra como la mujer también puede ser mala, egoísta y de malos sentimientos como por medio de sus palabras y acciones pueden envolver a las personas llevándolas hasta la muerte si es posible sin el menor remordimiento como paso con la mujer que se enamoro de Andrés pensando que era un gitano común y corriente y al sentir su rechazo fue capaz de acusarlo de robo para hacerlo matar.
Cervantes se encarga de darnos a conocer la sociedad de esa época por medio de su novela y como en todos los ámbitos de la vida la mujer tiene cabida en todos los estamentos para bien o para mal de la misma sociedad. Y como es vista por los hombres de la época.

¿Qué elementos teóricos y pedagógicos deben tenerse en cuenta en los talleres literarios como alternativa didáctica en la selección genérica de Grupos

NUCLEO PROBLEMICO Nº 3
• ¿Por qué los talleres literarios se deben considerar como alternativa didáctica en la producción escritural?

Los talleres literarios se pueden considerar como una alternativa didáctica, permiten en primera instancia competir criterios, de lo que se debe enseñar a los estudiantes, los métodos, actividades, enfoque aplicables dentro de los procesos de enseñanza, los cuales deben ser flexibles a la necesidad de cada estudiante, con el objetivo que se pueda llevar a la practica en cualquier rango cultural y por supuesto a cualquier genero. Esta estrategia permitirá una gran tendencia cultural en el ámbito literario

• ¿Cómo inciden los talleres literarios en la producción escritural y formación del profesorado?
Los talleres literarios inciden en la producción escritural ya que servirá como herramienta para que nuestros estudiantes sean capas de interactuar con los textos desde la parte histórica, cultural e ideológica. También es importante que e educando aprenda a valorar la trascendencia cultural de sus significados en el momento histórico de su aparición de los textos literarios.
Esto permite hacer entender a otros autores de la historia literaria configurado en sus textos de otros ya establecidos y que despierten en el lector una conciencia de percibir nuevos conocimientos de una manera que fortalezca los preconceptos que se tienen


• ¿Cuáles son las falsas polémicas y primeros pasos de los escritos?

Se considera que la ortografía, la morfología y sintaxis no son más importantes que la contextualización o punto de partida del texto.
Según María teresa serafín comparte dos criterios
Género: monologico, dialogo, diario, carta, informe, crónica de cuentos, ensayos, comentarios, chistes, guión
Tipos: descripción, narración, exposición, argumentación.
Función: expresiva, informativa, poética y de opinión.
Contextualización (que produce el texto y en que clase de anunciador se constituye, espacio y tiempo en los que se genera, elección del tema) destinarlo, genero, tipo de texto, situación de comunicación, finalidad.
Invento: (planificación, creación de ideas, coherencia)
Dispositivos (estructuración)
Elocutivo: (producción, redacción, cohesión)
Revisión (completa)
Para conseguir textos donde predominan la función expresiva saber dar nombres a las cosa, construir frases simples describir, saber transcribir o adaptar al papel el lenguaje oral.
No hay que olvidar que el arte de narrar historias es uno de los entes didácticos mas usados en nuestro diario vivir, ya que una historia bien contada es un potente instrumento de comprensión y de interpretación del mundo. Cuando reflexionamos y enseñamos a nuestros estudiantes a reflexionar sobre las historias, estamos llevándolos a que entiendan El mundo y sobre todo estamos aprendiendo todo de una manera colectiva y mirando la realidad.


• ¿Cómo integrar contenidos, lectura y escritura en las tareas y cual debe ser la posición del maestro y estudiantes ya radicalizados?
Funciones expresivas y escritas son la motivación y el interés que pueda llegar a sentir los estudiantes por la lectura y la escritura
La lectora es considerada la mejor estrategia para cimentar el nivel profundo de la lengua que nos permite automatizar las reglas básicas de la ortografía como morfología, síntesis y léxico nos da alas como lectores y escritores para fijarnos en el contenido y la compresión de textos.
Para tal fin debe existir una interacción del docente con el estudiante que sean de acuerdo motivo donde el maestro viene siendo el principal factor dentro del aula de clases para que un grupo de aprendices tomen conciencia de si mismo como anunciadores que persiguen un objetivo como es leer y escribir pero antes debe seleccionar ideas, planificar estrategias, utilizar estructuras, escribir borradores que corrijan cuantas veces consideren necesario. Donde el maestro será el facilitador de este aprendizaje, enfatizando la importancia cultural, social de una destreza, como es la escritura que últimamente ha sido relegada por los medios de comunicación y los audiovisuales.
• Que se entiende por CONSIGNA EN UN CRUPO LITERARIO y cuáles son las más comunes?
La consigna permite ordenar cuatro modelos literarios acuñados en las propuestas de gianni rodari, son talleres de escritura que fueron aplicados a personas adultas.
No hay que olvidar a gianni rodari consideraba la creatividad como sinónimo de pensamiento divergente, ósea, capaz de romper continuamente los esquemas de la conciencia.
Para concluir la consigna es una estrategia que incitar a la producción de un texto.
Son un pretexto, una cuartada para comenzar a escribir en punto de partida capaz de facilitar la producción de un nuevo texto. La elección de la consigna debe hacerse con cuidado, ya que ellos dependen generalmente la valides de la respuesta y son precisamente los textos creados a partir de ellas. Los que nos ofrecen los indicios que si son o no los adecuados. Son adecuados siempre que hayan provocado textos variados y ricos.
Clases de consigna:
Elementos narrativos: narrador, personajes, tiempo y espacio
Estructura narrativa: núcleo, catálisis e indicios
Indicadores de argumentos permiten a la descripción engloban a la interrogación: reportajes, preguntas, respuesta, diálogos, encuestas, paneles distintos géneros: fantástico, policiaco, mítico, amoroso, científico, humanístico, romántico, etc. campo sensorial: visual, táctil, olfativo, gustativo, auditivo.
Gramaticales, lexicales: fonológico, sintáctico, semántica, lexical. Modos operativos, transformar, combinar, completar, desplegar, tergiversar, abreviar.
Ínter textual: textos que producen textos.
Clasificables: consignas ambiguas en las que no se incluyen operaciones

¿En qué consiste la Educación Literaria y cuál es su incidencia en la Literatura y Género, manifiesta en grupos culturales, y cuales pueden ser sus ap

NUCLEO PROBLEMICO Nº 2


• ¿Qué se entiende por educación literaria?
Es todo aquello que tiene que ver con el aprendizaje literario y los medios de análisis, lectura comprensiva.
La educación lingüística debe orientarse a favorecer el aprendizaje de las habilidades expresivas y comprensivas que hacen posible el intercambio comunicativo entre las personas, y de ahí el acuerdo que exista básicamente entre enseñantes, lingüísticos y pedagogos sobre los objetivos comunicativos de la enseñanza de la lengua en la educación primaria y secundaria.
De igual manera, se debe tener en cuenta que al enseñar literatura, se deben aplicar los objetivos de la educación literaria de la enseñanza obligatoria adquisición de los hábitos de lectura y capacidad de análisis de los textos y el desarrollo de la competencia lectora, el conocimiento de las obras y de los autores mas significativos de la historia de la literatura.
• ¿Cómo identificar el pasado y presente de la Educación Literaria en grupos Culturales?
La educación literaria en los grupos culturales se ha unido aplicando desde diferentes etapas.
Desde finales de la edad media hasta el siglo XIX la educación literaria de las minorías se orientaron en la adquisición de las habilidades de elocución que Iban a permitir desenvolverse de una forma correcta, eficaz y apropiada en las actividades comunicativas habituales de la vida social.
La literatura aparece entonces como el modelo canónico de discurso oral o escrito y su dominio será fundamental de los modos simbólicos desde diferentes grupos sociales. Es así que la retórica, en su calidad de arte de discurso educaba en el uso adecuado del texto en el uso adecuado del texto, mientras que la lectura suministraba a los referentes culturales y los modelos expresivos del buen decir y del buen escribir.
El conocimiento de la historia ah sido el objetivo primordial de la enseñanza de la literatura desde el siglo XIX hasta hoy. El romanticismo y el positivismo contribuyen a concebir que la literatura es transparente de la vida cotidiana de los pueblos y de las ideologías emergentes de las nuevas nacionalidades.
A partir de la década de los sesenta, se pretende orientar la educación literaria a la adquisición de hábitos lectores y a la formación de competitividad entre los implicados en este aspecto. El formalismo y el estructuralismo literario aparecen entonces como las teorías subyacentes a un nuevo modelo didáctico de análisis científico de los textos, viene siendo una herramienta de uso habitual, donde aparece la función poética del lenguaje (jakobson 1963).
En los años ochenta el texto literario como un tipo de uso comunicativo mediante el cual las personas intenta dar sentido a la propia experiencia, indagar sobre su identidad individual y colectiva y utilizar el lenguaje de una manera creativa de ahí da necesidad de utilizar otros criterios en la selección de las obras de literatura (pennae1992) y en el disfrute del texto literario durante la infancia y la adolescencia como una estrategia de acercamiento mas complejo y reflexivo.

• ¿Cómo desarrollar la Educación Literaria en el aula?

Concebir la educación lingüística y literaria como un aprendizaje de la comunicación debe suponer orientar las tareas escolares hacia la apropiación por parte de los alumnos y de las alumnas -con el apoyo didáctico del profesorado- de las normas, conocimientos y destrezas que configuran la competencia comunicativa de las personas. Esta competencia (lingüística, discursiva, semiológica, estratégica, sociocultural...) es entendida, desde la antigua retórica hasta los enfoques pragmáticos y sociolingüísticos más recientes, como la capacidad cultural de oyentes y hablantes reales para comprender y producir enunciados adecuados a intenciones diversas de comunicación en comunidades de habla concretas.
La pedagogía de la expresión libre, que contempla la literatura como una fuerza liberadora que permite desbloquear la creatividad personal y remite al juego abierto.
Técnicas de escritura creativa aparecieron en Primaria, sobre todo tras el impacto de la obra de Rodari y a través de los talleres para adultos (Grafein, 1981).se constituyeron tres grupos: a) de manipulación de la obras; b) de creación de textos originales a partir de algún estímulo o consigna; c) de creación de textos originales a partir de modelos retóricos diversos.
Entre sus efectos beneficiosos destacan:
Los alumnos experimentan y disfrutan personalmente con las posibilidades expresivas del lenguaje.
La apertura producida en el corpus literario tradicional.
La sustitución de los limitados y rutinarios ejercicios por una gama de operaciones de lectura, escritura y oralización que, a través de montajes, exposiciones, etcétera, ha facilitado la relación con otras formas artísticas y con el uso comunicativo de los textos literarios
La educación literaria en el aula debe contribuir a la adquisición de los conocimientos, de las habilidades (interpretativas y creativas) y de las actitudes ante el texto que fortalezcan la competencia literaria de los estudiantes.
Es importante tener en cuenta utilizar textos cuya lectura formal o semántica facilite la comprensión de su significado pero que a las ves inviten a una lectura ajena a los modos habituales de enfrentarse a los textos usuales de la vida personal y académica del estudiante.
No tiene sentido, evocas formas lingüísticas al estudiante cuando este no asimila la experiencia estética de carácter personal, donde se fortalezcan la diversidad de gustos, expectativas y competencias lectoras de manera practica y objetiva.
Es importante tener en cuenta que las actividades de aprendizaje literario contribuyan al desarrollo de las capacidades de comprensión de los textos.
Por ultimo conviene llevar al estudiante, a escribir en el aula “poesía” a partir de los modelos expresivos de la tradición literaria como un juego libre, o colectivo, teniendo como estrategia estimular su uso creativo del lenguaje. Los talleres de escritura literaria son eficientes en este proceso.

• ¿Cuál es la incidencia de la Educación Literaria en grupos genéricos y culturales?
Sistematizar el planteamiento metodológico de la creación literaria interdisciplinaria, experimentar en los talleres de creación hipertextual a partir de la reflexión global sobre sus usos educativos con la finalidad de generar un modelo didáctico en el ambiente de la educación literaria.
Desde luego que la literatura ha aportado modelos de lengua a la vez que maneras de indagar sobre el mundo y sobre la condición humana por ello la educación literaria debe favorecer el acceso fluido de los diversos grupos genéricos y culturales.
Diversas investigaciones psicológicas han subrayado la escasa utilidad de una enseñanza de los contenidos educativos ajena a los esquemas que rigen el pensamiento, el conocimiento cultural, la acción y la interpretación de los escolares. Por ello, el aprendizaje sólo será funcional si parte del nivel de desarrollo de los alumnos y si, en consecuencia, tiene en cuenta lo que en cada momento sea capaz de hacer y de aprender. Si no es así, éstos se limitarán a memorizar de forma mecánica un enunciado o una fórmula sin que la apropiación temporal de esas nociones se inscriba de forma duradera y, significativa en sus acciones futuras. De ahí que sea preciso concebir los saberes culturales, y los contenidos escolares, no sólo como conceptos, hechos o principios que nos hablan de las personas, de los objetos o del entorno físico y social, sino también cómo un repertorio de procedimientos que nos permite actuar sobre las personas o sobre los objetos, dominar métodos de observación de la realidad, poner en juego estrategias de consulta y resolución de problemas e interpretar de forma crítica los modos culturales en que se articula la organización de la sociedad.
Por lo que se refiere a la enseñanza de la lengua, la psicolingüística de orientación cognitiva ha demostrado que el aprendizaje de la comunicación sólo es posible en consecuencia si se construye a partir del capital comunicativo que los alumnos y las alumnas ya poseen y si tiene en, cuenta lo que en cada momento son capaces de hacer, decir y entender.
Por ello, los contenidos de la enseñanza de la lengua no sólo han de entenderse como un conjunto de saberes lingüísticos (conceptos gramaticales y hechos literarios), sino sobre todo como un repertorio de procedimientos expresivos y comprensivos (un saber hacer cosas con las palabras, un saber decir, un saber entender) orientado a afianzar y fomentar las competencias discursivas de los aprendices, sin olvidar la conveniencia de enseñar los valores que hacen posible la adquisición escolar, de actitudes críticas ante los prejuicios lingüísticos, ante los usos discriminatorios del lenguaje y ante las diversas estrategias de manipulación y persuasión utilizadas en los intercambios comunicativos.
En definitiva, de lo que se trata es de mejorar el uso de esa herramienta de comunicación y de representación que es el lenguaje y de contribuir desde el aula al dominio de las destrezas comunicativas más habituales (escuchar, hablar; leer y escribir) en la vida de las personas. En consecuencia, si estamos de acuerdo en estas intenciones, los contenidos, los métodos, las tareas de aprendizaje y los criterios de evaluación del área deberían subordinarse a las finalidades comunicativas que el sistema educativo -y el conjunto de la sociedad- encomienda a quienes enseñamos lengua y literatura.
Parece evidente que un enfoque comunicativo y funcional como el adoptado ahora para la enseñanza de la lengua y de la literatura exige una lectura crítica de las tradiciones disciplinares y didácticas (ligadas a la teoría gramatical, a los estructuralismos, al formalismo literario y a la psicología conductista) en las que nos hemos formado la mayoría de quienes enseñamos lengua y literatura en las aulas de la educación primaria y secundaria, y un mayor énfasis en un trabajo escolar en torno a tareas cuya finalidad sea el dominio de la variedad de usos verbales y no verbales que las personas ponen en juego en las diversas situaciones de la comunicación humana.
Sistematizar el planteamiento metodológico de la creación literaria interdisciplinaria, experimentar en los talleres de creación hipertextual a partir de la reflexión global sobre sus usos educativos con la finalidad de generar un modelo didáctico en el ambiente de la educación literaria.
Desde luego que la literatura ha aportado modelos de lengua a la vez que maneras de indagar sobre el mundo y sobre la condición humana por ello la educación literaria debe favorecer el acceso fluido de los diversos grupos genéricos y culturales.

¿EN QUE CONSISTE LITERATURA HISTORIOGRAFICA: SEMIOCRITICA, SOCIOCRITICA Y PSICOCRITICA Y EL GENERO NO LITERARIO COMO HERRAMIENTA TEORICA Y PEDAGOGICA

¿Qué es literatura y que no lo es?

La literatura puede considerarse como una obra de “imaginación” en el sentido de ficción, escribir sobre algo que no es literalmente real.
La literatura es una institución real que utiliza como medio propio el lenguaje, creación de estilo, un reflejo de la visión del mundo del autor, un sistema de interacciones del hombre con el contexto y se pueda expresar a través del lenguaje con el fin de darle forma estética, poner en obra lo que antes no existía en la realidad y representarlo de manera sugerente. Donde la literatura se apodera del dominio mágico, mítico, lúdico, simbólico, ideológico del lenguaje, que esta hecho de imágenes que describen la realidad y por símbolos que devuelven lo humano a la naturaleza pero con las mismas, lo transforma en dirección contraria, jugando entre lo reprimido y lo posible no es literatura todo aquello que no tiene un sentido subjetivo, y carece de arte, de estético. Es muy dado a la estructura gramatical, sin sentido, sin ficción, carente de imaginación y creatividad.

• ¿se puede considerar el arte en el sentido pleno de la palabra?

El arte puede considerase como un eje fundamental de la literatura pues mediante de este se expresan la armonía, diseño, simétrica, expresividad de emociones y sentimientos, explorar la realidad para verla de manera distinta, recreando lo visible, creando lo posible. Desde luego que el arte viene siendo una guía poderosa para la escritura y la lectura literaria.
El arte es una construcción espiritual destinada a exaltar las potencias se caracterizan y le permiten al hombre avanzar en el camino de la dignidad y la identidad. Es así que el arte es uno de los fundamentos de la humanización, en cuanto pertenece a la cultura, a la sociedad y la historia.

• ¿Qué es un texto literario y que no?
Los textos literarios son textos que privilegian el mensaje por el mensaje mismo. En el proceso de construcción de los textos literarios el escritor se detiene en la escritura misma, juega con los recursos lingüisticos, trasgrediendo con frecuencia las reglas del lenguaje para liberar su imaginación y fantasía en la creación de mundos ficticios.
A diferencia de los textos informativos, en los cuales se transparenta el referente, los textos literarios son opacos, no explicitos, con muchos vacios… ¿Por qué? Porque son los lectores los que deben unir todas las piezas en juego: la trama, los personajes y el lenguaje.
Tienen que llenar la información que falta para construir el sentido haciendo interpretaciones congruentes con el texto y con sus conocimientos previos del mundo.
Los textos literarios exigen que el lector comparta el juego de la imaginación para captar el sentido de cosas no dichas, de acciones inexplicables, de sentimientos inexpresados.
“El texto literario es justamente un texto en un grado especial porque no remite a un acto lingüístico originario, sino que prescribe por su parte todas las representaciones y actos lingüísticos [...] exige que se haga presente su figura lingüística y no sólo que se cumpla su función comunicativa. No basta con leerlo, es preciso oírlo, siquiera con el oído interior”.
Esta presencia de la figura lingüística del texto es la actitud precomprensiva en la que las palabras hacen acto de presencia como expresión precisa que responde a la armonía de sentido, que es a su vez la que ha requerido una figura lingüística. En el texto literario las palabras “se autopresentan en su realidad sonora” , la cual, junto con el discurso (que brota de las palabras) está unida a la comunicación de sentido. De todo esto podemos percibir que la particularidad de la obra literaria está orientada hacia el mantenimiento de un discurso que sigue de algún modo un sentido previo a él, de donde hablar (o escribir) es la realización de tal sentido, desde lo que se dice, desde la palabra misma, y no la representación de una idea central en la que el discurso es un medio.
Aunque pueda parecer de perogrullo los textos no literarios son aquellos que no son literarios. Para establecer el universo en el que nos movemos, primeramente definiremos que es un texto literario. Los textos literarios son aquellos en los cuales se manifiesta como principal la función poética de los mismos; esta función poética puede ser evidente, como en el caso de la poesía, o estar al servicio de otros intereses como en los textos didácticos o históricos
Por lo tanto para determinar que un texto es no literario no tenemos más que evaluar si la principal función del lenguaje es la poética. En caso de que no lo sea nos encontraremos con un texto no literario. Los textos no literarios más habituales son los textos científicos, textos administrativos, textos jurídicos, textos periodísticos, textos humanísticos, textos publicitarios y textos digitales.
A continuación definiremos dos de estos textos no literarios. Los textos científicos son lo que son generados por la comunidad científica y tienen por fin anunciar algún tipo de descubrimiento o hacer público algún tipo de avance en la ciencia. Dentro de este tipo de textos nos encontramos con los géneros de la tesis doctoral, memoria de licenciatura, artículo científico y monografía científica.
Los textos publicitarios son un tipo especial de texto. La función de los mismos es convencer a los clientes potenciales para que compren un determinado artículo de consumo. Estos textos intentan atrapar a los posibles lectores para después convencerlos de las bondades de un determinado producto. Los recursos utilizados para atrapar a los lectores son de índole gráfico, la combinación de palabras, la utilización de eslóganes y variación de tipografías.
• ¿Cuándo la literatura es sinfronica y cuando es comprometida?
Borra las distancias y las edades del conjunto de la emoción, así es entendida la creación literaria, cuando alcanza la plenitud, la belleza, la estética y lo artístico.
Es comprometido si adopta una posición militante frente a la sociedad de una manera mas subjetiva.
El sinfronismo, es pues, una capacidad que se traduce como una conducta fundada en la simpatía
En síntesis el autor disfruta las obras sea emocionante, sea goce su lectura.